
Foto panoramica de la ciudad de Jerusalen
Junto a los ríos
de Babilonia. Allí nos sentábamos, y aun llorábamos.
Acordándonos de Sion. Sobre los sauces en medio de
ella colgamos nuestras arpas. Y los que nos habían
llevado cautivos nos pedían que cantásemos,
y los que nos habían desolado nos pedían alegría,
diciendo: Cantadnos algunos de los cánticos de Sion.
¿Cómo cantaremos cántico de Jehová
en tierra de extraños ? Si me olvidare de ti, OH Jerusalén,
pierda mi diestra su destreza. Salmos 137:1-5.
Estas palabras, en este Salmo, fueron pronunciadas
hace dos mil quinientos años, y no precisamente por
el pueblo hoy llamado Palestinos; quienes representados por
laser Arafat, le ha dado la vuelta al mundo en los últimos
20 años, haciendo alarde de que los judíos,
le arrebataron al pueblo palestino su ciudad santa. Lamentablemente
hoy en día hay muchos gobernantes que se ha creído
las mentiras de laser Arafat. Pero estas palabras del Salmo
fueron dichas por los despatriados del pueblo de Israel, quienes
habían sido llevados cautivados a Babilonia, por el
infame rey Nabucodonosor.
Lo que quiero hacerles ver en este Salmo,
es que los judíos han venido proclamando a esta ciudad,
como su ciudad y santuario espiritual, desde hace más
de tres mil años. Ellos tienen una historia; mucho
más rica, que cualquier otro pueblo invasor en estos
últimos dos mil años. En cambio los mal llamados
hoy en día palestinos, su historia se remota apenas
un poco más de cincuenta y tres años, que fue
cuando las Naciones Unidas, hicieron una partición
de las tierras de Israel, dividiéndola en dos partes:
Una, la creación de un estado judío. Dos, la
creación de un estado palestino. El ahora conocido
pueblo palestino, antes del año 1947, no tenían
este nombre, era un pueblo llamado árabes, aunque los
mismos árabes no lo aceptan como tales, pues eran nativos
traídos desde los confines de Turquía en la
época de la conquista Otomana. No existe un documento,
de estos palestinos, donde digan que Jerusalén en su
capital y mucho menos su ciudad.
De las tres regiones; que dicen ser dueña
de esa ciudad, como es el Vaticano en nombre del cristiano,
los palestinos en nombre del Islam y los judíos en
nombre del judaísmo. De los tres, solo uno le da los
verdaderos honores, de una ciudad santa desde hace tres mil
años. Ejemplo: Los palestinos, cuando oran en la propia
Jerusalén, nunca dirigen sus rostros hacia el monte
del templo en Jerusalén, al contrario, ellos dirigen
su rostro hacia la Meca, en Arabia Saudita, dándole
la espalda a la ciudad santa; para el Vaticano lo mas importante
es Roma. Pero para los Judíos hasta hoy en día
es el centro de su atención, donde quiera que se encuentre
una comunidad Judía, sus oraciones son dirigidas hacia
Jerusalén, pero ninguno de ellos, tienen los documentos
legales, presentes é históricos, que si posee
el pueblo judío, para sentirse orgulloso de su capital
eternal.
El gran profeta de los Profetas, Jesús
Nazareno, llora por esa ciudad y prometió regresar
a ella, para los tiempos del fin. Mateo 23:37-39. Por esta
promesa y muchas más que existen en la Biblia, es por
lo que debemos estar a favor del pueblo judío a tener
su ciudad santa, como su capital santa, como su capital eternal.
Los palestinos, pueden llamar su capital santa a la Meca de
Mediana en Arabia Saudita, que es donde están las raíces
de su religión. El mundo cristiano, que no representan
los intereses del Vaticano, y cuya autoridad esta patentizada
en la inspiración divina de la Biblia; ama y respeta
esta ciudad, y estarán siempre de acuerdo que esta
ciudad santa es patrimonio único del pueblo de Israel.
Shalom
Dr. Antonio Bolainez
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