
“Dios. Si realmente
existes, salva mi vida y la de mis soldados, no me dejes morir,
yo te prometo que te voy a servir” y sucedió
lo insólito, el gran milagro de Dios, el piloto logro
estabilizar el vuelo y aterrizamos forzosamente...
Les invito a leer este exeletente testimonio
del Coronel Silvio Palacios, el Coronel es un oficial activo
dentro del estado mayor en el ejercito Nicaragüense.
Durante el día el coronel se dedica a las labores como
militar, pero por las noches se dedica al pastorado. En lo
personal estoy muy agradecido con el coronel, porque el Señor
lo utilizo a él para llevar a mi cuñado a los
brazos de Jesús.
A continuación les invito a leer y difrutar este testimonio.
Dr. Antonio Bolainez.
Testimonio del Coronel
de Infantería Silvio Palacios Baca del Ejército
de Nicaragua Iglesia Puerta del Cielo
Nací el 31 de Diciembre de 1958 en
un pequeño poblado del departamento de Chontales en
Nicaragua, en el seno de una humilde familia, mi infancia
fue muy dura como la de la mayoría de los nicaragüenses,
eso calo muy profundo en mis ideas que desde temprana edad
fueron las de buscar un método que cambiara el rumbo
de la historia de mi empobrecido país este pensar me
llevo muy pronto a la inquietud de conocer la historia de
lucha de países socialistas que a través de
una revolución armada habían llegado al poder,
en mis sueños de joven yo me veía liderando
una revolución también en mi país que
diera al traste con la dictadura de Somoza y buscar la igualdad
del hombre por el hombre.
En 1975 me integre a la lucha armada como
un guerrillero con la convicción de que lo que estaba
haciendo era lo correcto por Nicaragua, para esos años
la organización armada Frente Sandinista de Liberación
Nacional era la opción en la que muchos jóvenes
nicaragüenses con los mismos ideales se aventuraron en
esa empresa.
Mi buen desempeño como guerrillero
hizo que fuera escalando posiciones y cargos en la organización
así que para el 19 de Julio de 1979 que se produce
el triunfo de la Revolución, yo ya era un importante
jefe y al organizarse el nuevo Ejercito que se llamo inicialmente
Ejercito Popular Sandinista el cual estaba conformado por
hombres que habían participado en la lucha que derroco
a Somoza ya que el ejercito de Somoza fue disuelto completamente,
había que hacer un nuevo Ejercito con nuevo pensamiento
y con nuevos efectivos.
Yo quede dentro las filas de ese nuevo ejército y pase
a ser parte de los oficiales que entrenarían a los
nuevos miembros. Para el año de 1980 contraje matrimonio
con la que hoy es mi esposa Flor de Maria González,
aparentemente en mi vida todo era felicidad, pero la realidad
era otra había un gran vacío en mi que no lo
llenaba nadie, tenia todo lo material pero me hacia falta
JESUS mi mejor amigo.
En los inicios de 1982 se inicio una nueva
etapa de guerra en mi país, el extinto ejercito de
Somoza se había organizado en Honduras y desde ahí
estaba lanzando ataques a nuestro país, nuevamente
me toco partir rumbo a las zonas de guerra en las montañas
del norte de Nicaragua al frente de una Unidad de Combate
elite del Ejercito los que se conocieron como batallones de
lucha irregular, atrás quedaba la comodidad de mi hogar,
de mi joven esposa y la alegría de mi hijo Carlos que
tenia ocho meses de nacido.
La dureza de la guerra y lo alejado de la
capital hizo que viera a mi familia cada seis meses en, ocasiones
a los 8 meses, durante ese tiempo mi unidad se convirtió
en una de las mejores, pues obteníamos excelentes resultados
en el combate, esto hizo que me volviera soberbio orgulloso
creía que todo lo podía resolver con el fusil,
las entrevistas para la televisión, para los diarios
y revistas y lo que se hablaba de mi me había cegado
totalmente y endurecido mi corazón, recuerdo cuando
visitaba a mi madre, una mujer de mucha fe, ella siempre me
hablaba de la palabra de Dios y me decía que en sus
oraciones siempre rogaba a Dios para que me librara de los
peligros a los que estaba expuesto a diario, mi madre siempre
me decía que un día yo iba a ser un siervo de
Dios porque ella me había entregado a El y que no importaba
si en ese momento yo andaba mi vida totalmente desordenada
pero mi vida le pertenecía a Cristo, eso a mi me daba
risa y me burlaba de mi madre diciéndole que le orara
a Dios siempre que quizás un día el le daría
una respuesta.
Para el año de 1985 tuve una de las
experiencias más difíciles de mi vida cuando
estaba trasladando mi batallón por medio de helicópteros
hacia otra zona de operaciones, en el último vuelo
que efectuábamos esa mañana el helicóptero
en que viajábamos 25 soldados y yo, fuimos impactados
por el fuego enemigo. El piloto perdió el control sobre
la aeronave y me hizo señas que nos íbamos a
matar.

Mis soldados al ver que el helicóptero
estaba incendiándose se pusieron nerviosos yo les
dije que tuvieran calma y en silencio dije. “Dios.
Si realmente existes, salva mi vida y la de mis soldados,
no me dejes morir, yo te prometo que te voy a servir” y
sucedió
lo insólito, el gran milagro de Dios, el piloto logro
estabilizar el vuelo y aterrizamos forzosamente logrando
salvarnos del accidente, cuando nos rescataron y nos llevaron
a la base recuerdo que esa noche fue de parranda consumimos
licor toda la noche y no volví a acordarme mas de
Dios, de aquella petición y promesa que le hice.
En mi hogar las cosas iban de mal en peor
casi no llegaba a mi casa y discutía mucho con mi
esposa, esta también tratando de buscar una solución
a sus problemas se involucro en la brujería a tal
punto que se convirtió en una sacerdotisa de Satanás.
Para el año 1990 al producirse cambio
de gobierno en Nicaragua comencé a ver las cosa diferentes
me hacia muchas preguntas y no encontraba respuestas, mi
esposa también estaba sufriendo pues quería
salirse del satanismo y no podía, se estaba volviendo
loca, hasta que un día la invitaron a una iglesia
y ahí
tuvo su encuentro personal con Jesús, a partir de
ese momento la vida de ella experimento nuevos cambios la
notaba mas alegre, ya no lloraba sino que oraba, leía
la Biblia muchas horas y ayunaba para que Dios la liberara
totalmente de las cadenas de opresión en que el diablo
la tenia postrada, los cambios en la vida de mi esposa me
hicieron pensar en que el poder de Dios era real y que si
se le buscaba el estaba ahí con su gran amor para
tomarnos en sus brazos, su testimonio fue de mucha bendición
para mi vida porque ella también era una mujer soberbia,y
llena de ira, orgullo y rencor.
En mis adentros yo decía, si Dios
la cambio a ella también lo puede hacer conmigo, empecé
a leer la Biblia y a decirle a Dios que si el tenia un plan
conmigo que me hablara directamente porque no creía
en los evangélicos ni en los pastores. Así fue
como la noche del 12 de Enero de 1996 mientras dormía
tuve un sueño donde escuchaba una música navideña,
y una voz me dijo “¿Escuchas esa música?”
A lo cual le respondí que si, el me dijo, fue el ultimo
año que la escuchaste porque este año te vas
a morir, pensé que solo era un sueño y quede
pensando en tantas cosas que me habían sucedido en
la vida y que si me moría que seria de mi y de mi
familia cuando estando despierto escuche nuevamente la voz
con la misma pregunta, dije ¿quien sos, que quieres
de mi? Me estoy volviendo loco. El me respondió. Yo
soy DIOS el que te libro de la muerte aquella mañana
cuando me dijiste te salvara que me ibas a servir, yo soy
el que te ha guardado todo este tiempo, observa tu cuerpo
y ve que ni un rasguño tienes, es porque siempre he
estado a tu lado en los momentos mas difíciles de
tu vida, yo te amo y quiero que me sirvas si no te vas morir.

No encuentro las palabras para decir lo
que sentí en ese momento, llore no se cuanto tiempo,
imagínense un hombre acostumbrado a vivir los horrores
de la guerra a ver morir a mis compañeros mi corazón
se había endurecido que nada me hacia llorar, pero
en ese momento si brotaban de mis ojos lagrimas pero eran
lagrimas de alegría, sentía que a través
de ese llanto Dios estaba lavando mis pecados el estaba cambiando
el corazón de piedra por un corazón de carne
el me dijo, recuerda el padecimiento de mi hijo en la cruz
del calvario el no mostró
una mirada de odio a sus verdugos, recuerda sus manos atravesadas
por los clavos, su costado traspasado, todo lo hizo por amor
a ti y a la humanidad, hijo mío yo he perdonado tus
pecados, eres libre quiero que seas mi siervo, le dije si
señor quiero servirte donde sea y como sea no importa
si por tu causa me persigan o pierda mi trabajo.
Desde ese momento le sirvo a Dios y he testificado
de su palabra en el Ejercito de Nicaragua a mis compañeros
y muchos de ellos han venido a sus pies, mi hogar se restauro
completamente, vivo feliz con mi esposa y mis hijos los cuales
sirven al Señor.
Ahora pastoreamos 3 iglesias estamos llevando el mensaje
de salvación a los necesitados tenemos programa de
evangelismo en una Radio Cristiana de nuestro país
y trabajamos en uno de los barrios mas conflictivos de Managua,
Ciudad Sandino, donde le predicamos a los jóvenes
que andan en pandillas en drogas asi como a los niños
en riesgo.
Dios aun sigue haciendo milagros porque
el es real y yo soy un testimonio de que Dios es un Dios
de amor de misericordia y asi como cambio mi vida y restauro
mi hogar, también puede cambiar el tuyo, solamente
escucha su voz buscale y obedece.
Coronel Silvio Palacios Baca
Si desea ponerse en contacto con nuestro
hermano Silvio Palacios, para invitarlo a su congregación
y conocer mas de su testimonio, puede hacerlo llamando a
los siguientes teléfonos.
(505) 269-1207
(505) 222-4685
Nicaragua
e-mail: spb86@hotmail.com
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